VIVIENDAS MÍNIMAS BIOCLIMÁTICAS EN EL P.A.U. DE CARABANCHEL

Este proyecto se encuentra en un estado un poco más embrionario no se ha llegado a desarrollar hasta el mismo nivel que los anteriores, debido a que el objetivo del ejercicio no era principalmente el de un resultado proyectual más o menos definido en ese sentido, sino más bien conseguir un esquema aplicado a un proyecto medianamente viable, con cierto interés desde el punto de vista arquitectónico, que funcione y sea coherente desde el punto de vista bioclimático, campo de la arquitectura que personalmente me interesa bastante y que consiste en producir sistemas que orientados desde el diseño favorecen la captación y consecución de espacios con un alto grado de confort climático aprovechando los recursos y agentes que afectan a un edificio de manera natural, como puedan ser el sol, el viento, el uso de determinados elementos, como vegetación de hoja caduca, y pequeños inventos como muros trombe o invernaderos para ganar aportes calóricos o privar de los mismos en determinadas situaciones.

Para conocer las estrategias a adoptar en el proyecto, lo primero y lo más importante es realizar un estudio exhaustivo de las condiciones climáticas del lugar, estableciendo y acotando cuales son los márgenes de confort que vamos a intentar buscar para que el proyecto responda de una favorable hacia su consecución, para lo cual no solo necesitamos saber la ubicación geográfica de nuestra propuesta, sino también las características principales de su clima para en relación a su soleamiento, sus cifras térmicas y relativas a humedad habituales, que aspecto tiene la rosa de los vientos local, etc. para después establecer mediante una serie de cálculos cual es el ambiente en el que los futuros usuarios van a encontrarse en un grado óptimo de confort y por tanto necesitarán para desarrollar sus actividades a la hora de utilizar nuestra propuesta.


Para lo cual despues de los primeros estudios y en consideración a una tipología urbanística de manzana semicerrada de caracter bastante común la primera decisión y por tanto estrategia a seguir es la de utilizar un elemento que funcione como captador-difusor, acumulador y/o protector de energía, en este caso solareste elemento se define como una galería de comunicación comunitaria que cubre todo el ambito de las fachadas orientadas a sol generando un pequeño invernadero acristalado que en su contacto con las unidades de vivienda se materializa con un muro trombe.


En este caso el ejercicio se vió afectado por la actualidad del momento en el que se planteo y en aquella época el recién creado ministerio de vivienda proponía paliar los problemas residenciales derivados de las dificultades de un amplio sector de la sociedad a la hora de optar y poseer un lugar de residencia, ya que la especulación y los elevados precios de las viviendas en el mercado hacian muy dificil el acceso a este bien de primera necesidad, y se decidió con mayor o menor acierto fomentar viviendas de escasa superficie para producir una gran oferta residencial que calmase la demanda de esos sectores sociales, y a su vez no produjese perdidas a promotores e inversores del sistema inmobiliario, asi pues el ejercicio propone como condicionante externo una tipología de vivienda de escasas dimensiones que se organiza formando el frente y fachada de una manzana con una zona ajardinada en su interior (tipología habitual y muy recurrida por otra parte).


Por otra parte la formalización de ese frente urbano y ese jardín interior, antes citados, se producen no de manera aleatoria, y se posicionan a favor de nuestras estrategias bioclimáticas, para comenzar nuestra fachada se llena de numerosos quiebros y oquedades para favorecer la ventilación del espacio del jardín interior resultante mediante el efecto "Venturi", y por otro lado ese jardín se puebla de especies vegetales de hoja caduca situadas en puntos concretos para que en verano den sombra con sus copas y en invierno permitan un mayor paso de la luz del sol al no poseer follaje.


Por último hemos hablado anteriormente de la galería que funcionaba como elelmento captador-difusor de energia, acumulador y a su vez protector, en principio simplemente consiste en un espacio acristalado en su cara exterior que utiliza el efecto invernadero y un muro trombe para captar energía termica del sol y dotarla directamente a las viviendas, este funcionamiento tiene sentido, pero solo en invierno y durante las horas iluminadas del día, por lo que además se abastece de un sistema de carpinterías exteriores de madera que ayudan a guardar la energía captada durante las horas sin sol, o a proteger de la radiación y ventilar en verano, para aliviar el exceso de aporte calórico.


TERMINAL MARÍTIMA DE BAHÍA BALANDRAS

La ubicación de este proyecto se encuentra en el conocido como Mar de Cortés en la costa ubicada entre la baja California y Nuevo Méjico, en medio de unos vastos terrenos de relieves sibilantes de naturaleza árida y semidesértica gobernada por la figura de una especie de cáctus que los habitantes locales conocen con el nombre de "Saguar", la población más cercana en este caso es La Paz, situada entorno a unos 70 Km al sur del lugar en el que se propone el ejercicio, y la potencia de las geometrías que produce el relieve del terreno con una paleta de materiales bastante constante a la hora de encontrarse con el límite nítido del océano Pacífico influyó de una manera decisiva a la hora de desarrollar la propuesta del proyecto.


La idea del proyecto surge en este caso directamente del entorno en el que se sitúa la propuesta, al tratarse de un ejercicio que carece de la necesidad de integrarse en una trama urbana de ninguna clase, el relieve y la orografía definen como factores principales la geometría que articula la forma y la organización del programa buscando una conjunción e integración que si bien en este caso no pretende mimetizarse en su imagen paisajista, si establece un dialogo tendente a la armonía con el mismo.


Encontré varias referencias de arquitecturas que se vinculaban con terrenos en cierta medida similares tanto personales, como históricas, como de muy diversa índole y la idea de vaciar y llenar los espacios de la superficie que esa geografía produce comenzó a tomar forma de madera que finalmente se definió como un muro, un muro que actúa como un límite nítido que define los espacios con plena rotundidad, quebrándose y zigzagueando para en ocasiones producir espacios restándoselos a la loma de la colina en la que se ubica la propuesta y en otras ocasiones para encerrar los espacios contra la misma loma.


Este límite define y separa los espacios y en última estancia los organiza según los requerimientos del programa, no olvidemos que los espacios de los que se están hablando tienen que ser capaces de dar un perfecto servicio a embarcaciones que pueden llegar a ser transatlánticos de más de 300 m. de eslora y miles de pasajeros y visitantes diarios, así pues se establece el esquema de funcionamiento de la terminal, muy influenciado por la famosa terminal de Yokohama, y se plantea el siguiente problema a tener en cuenta en el siguiente paso, la conexión de los espacios delimitados anteriormente para permitir el flujo de las circulaciones, para lo cual se generó otro recurso geométrico volúmenes resultantes de perforar el límite con una direccionalidad muy clara premarcada.


Así pues se pretende unir una secuencia de espacios cerrados y abiertos, hacia la montaña y hacia el mar separados y delimitados por un muro organizador y unidos por un complejo programa de circulaciones y estancias, esta idea es la que define la propuesta del proyecto.


CENTRO DE IVESTIGACIÓN BIOMARINA EN S.V.B.

La idea directora del proyecto propuesto deriva directamente de las propiedades y características del sitio en el que se ubica y de su entorno, en primer lugar, y a pesar del urbanismo depredador y poco respetuoso con la calidad medioambiental y paisajística del lugar, aún se sigue pudiendo apreciar ese nexo tan fuerte y directo que tiene el pueblo de San Vicente de la Barquera con la naturaleza propia de la región cantábrica a la que pertenece, lo cual, aún hace muy protagonista la parcelación rural agraria en las trazas urbanísticas y en la materialización de la misma.


Por otro lado el pueblo original se sitúa en el terreno que controla ambas rías y su zona inmediata de crecimiento ha sido la ladera opuesta a de una de las rías con orientación sur, esta ladera se ha colonizado con infraestructuras portuarias y marítimas que por razones de dimensiones ya no podían ser albergadas en la zona del casco antiguo del pueblo, y por diversas tipologías de viviendas en bloque y unifamiliares que no guardan ninguna relación con la tipología y la morfología del suelo urbano original, a parte de esto, en esta zona también se encuentran una ermita que en su origen era destino de romerías para el pueblo, un campo deportivo, y el faro.



Por esta razón se pretende no sólo resolver el programa que demanda un centro de investigación biomarina sino ofrecer al conjunto del pueblo una zona verde de esparcimiento a disposición de la población de San Vicente de la Barquera, que respete y potencie sus vínculos con su entorno natural, alojando el programa anteriormente citado en el interior de una operación con la orografía y la vegetación del terreno, buscando además la menor contaminación de la calidad paisajística.



Así pues el proyecto se plantea como un juego volumétrico con las piezas en las que se aloja el proyecto y la orografía del terreno que una vez resuelto se cubre con una piel vegetal, como si de un gran tapiz uniforme se tratase, esta piel vegetal ayuda a integrar la propuesta en el entorno y en la unidad paisajística de la que forma parte, convirtiéndose no solo en un nexo con el medio natural que rodea y tan presente esta en San Vicente de maneras más o menos sutiles, sino que además termina por producir un espacio de dimensiones y carácter urbano que sirve como zona verde para el sector urbano en el que se ubica que actualmente carece por completo de este tipo de espacios, algo por otra parte demandado por los habitantes de San Vicente ya que necesitaban un espacio de esparcimiento cercano a la ermita de pescadores a la que tienen tradición de hacer visita en "romería".



Teniendo definida la piel que va a relacionar la propuesta con el entorno había que definir la segunda variable de la conexión de la propuesta, más concretamente del interior y del espacio en el que se aloja el programa, con ese entorno tanto a nivel de accesos, a nivel lumínico, a nivel de vistas, practicabilidad, etc. para lo cual se propone una piel ligera y llena de transparencias que se muestra ordenada por una serie de carpinterías de madera de haya que en ocasiones son practicables y en cuyo interior se encuentra un filtro lumínico a modo de persiana veneciana también de madera de haya (de fácil acceso en la zona), y por la estructura vertical del proyecto que soportan la estructura horizontal y esta especie de muro cortina, y que termina por definirse como perfiles de acero que se colocan siguiendo una sencilla modulación.